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EDITORIAL 

tomada del Boletín Electrónico Construir Paz, Un Reto:  http://www.mpdl.org/index.php?option=com_content&task=view&id=1271&Itemid=1902


Las organizaciones campesinas 

y la nueva coyuntura política


Organizaciones campesinas de los Montes de María, representantes de las zonas de María La Baja, San Juan Nepomuceno, Carmen de Bolívar, San Jacinto y Ovejas, vienen compartiendo durante los últimos meses opiniones, ideas y propuestas sobre el proyecto de ley de víctimas, restitución de tierras, y sobre el anuncio del gobierno de declarar una Zona de Reserva Campesina (ZRC) modelo en Montes de María.
Estos temas forman parte de la agenda de discusión de las organizaciones campesinas, ya que, durante los últimos años, han estado trabajando en la reconstrucción de la confianza y el tejido social afectado por la violencia asociada al conflicto armado, fortaleciendo el proceso organizativo e incrementando los niveles de participación ciudadana.
Esta nueva coyuntura ha generado una gran expectativa entre las organizaciones, que reciben con mucha cautela, pero sobre todo con muchas dudas y preguntas, estos anuncios del gobierno nacional.


En necesario tener en cuenta que en los Montes de María existen condiciones favorables en materia de recursos humanos y naturales: tierra fértil, agua, biodiversidad; es un territorio estratégico para la comercialización de productos, conocimientos y capacidades de la comunidad campesina, para adelantar propuestas encaminadas a la permanencia digna en el territorio, y esto último es precisamente lo que está esperando la comunidad campesina.
Sin embargo, ante la buena voluntad del gobierno expresada en los últimos meses, surgen preguntas que se enmarcan dentro de la realidad que se está viviendo en los Montes de María. En relación con el proyecto de ley de restitución de tierras: ¿cómo se garantizarán los derechos de las familias que, aunque no tenían título de propiedad, sí venían disfrutando del derecho a la tierra con formas diferentes a la posesión?
En toda la región Caribe la constante histórica ha sido la informalidad en la tenencia de la tierra, en los años anteriores a la violencia no era importante para las familias poseer un título y, sin embargo, tenían acceso a la tierra. Es ahora que el título se hace relevante, pero miles de familias no lo tienen y el desplazamiento forzado ha destruido las formas tradicionales en que se venía accediendo a este derecho.
En este mismo sentido, un gran porcentaje de estas tierras -incluso de las familias que sí las habían recibido del Estado mediante la reforma agraria adelantada en la década de los años ochenta y noventa- han sido adquiridas, bajo un manto de legalidad, por personas ajenas a la región y en las que actualmente se desarrollan proyectos de ganadería extensiva, palma aceitera y maderables, entre otros.
La pregunta que se hacen las organizaciones campesinas es ¿qué pasará con las tierras que fueron compradas a un valor mínimo y que fueron vendidas en el marco del desplazamiento porque no se contaba con las garantías y el apoyo estatal para el retorno? ¿Qué tierras serán restituidas si los grandes empresarios han adquirido aquellas en las que antes trabajaban los campesinos?
 Por otro lado, la declaración de Montes de María como Zona de Reserva Campesina es otro de los anuncios que ha generado muchas dudas. Esta figura, plasmada en la Ley 160 de 1993 y que es una respuesta a las demandas del movimiento campesino, tiene como finalidad, entre otras, elfortalecimiento de las economías campesinas, impedir el avance de la frontera agrícola y el latifundio, y proteger las reservas forestales.
En principio, esta figura recoge en gran parte las demandas de la comunidad campesina de la región. Sin embargo, surgen las siguientes dudas teniendo en cuenta la realidad regional:  ¿qué zonas específicas del territorio serán declaradas como Zona de Reserva Campesina?, ¿no es contradictorio hablar de Zonas de Reserva Campesina en lugares donde se desarrollan grandes proyectos ganaderos y agroindustriales?, ¿qué significa una Zona de Reserva Campesina un modelo como lo ha planteado el gobierno y su anuncio de querer que todos los campesinos sean empresarios?, ¿cómo se relacionan la Ley de restitución de tierras, la Ley de víctimas y las Zonas de Reserva Campesina?
Para las organizaciones de los Montes de María no basta con el acceso y la restitución de tierras, es incluso más importante el tema del uso de la tierra. En este sentido, despierta gran preocupación el estímulo y la promoción que, desde el Estado y el sector privado nacional e internacional, se están haciendo para el establecimiento de monocultivos de tardío rendimiento como respuesta a la demanda del mercado internacional. Para las organizaciones campesinas está claro: la tierra debe ser para la producción de alimentos.
Por último hay que considerar el tema de la seguridad y las garantías. Existen en la región grupos armados que continúan teniendo un control social y político del territorio y basta con pequeñas acciones de intimidación (que actualmente todavía se están dando) para recrear todo el ambiente de terror que inmoviliza, polariza y fractura  el tejido social de las comunidades.
En este contexto, ¿con qué garantías cuentan los líderes y lideresas para adelantar gestiones de acceso y restitución de tierras?,  ¿qué garantías tienen los campesinos de que no se van a repetir los hechos criminales y dolorosos que presenciaron en años anteriores? Las organizaciones quieren ser protagonistas en esta coyuntura con el único fin de aportar a la construcción de propuestas que en realidad garanticen los derechos de la población campesina, sin embargo, ¿tendrán las condiciones suficientes para participar activamente e impulsar un nuevo desarrollo en los Montes de María?

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