Ir al contenido principal

DESCARGAR LA PARCELA MONTES DE MARÍA No. 13


Editorial: Agua al Derecho

Por: Corporación Desarrollo Solidario.

Para nadie es un secreto que las especies vivas de la tierra no pueden vivir sin el agua. Este reconocimiento hace que el acceso al agua en un cierto número de condiciones –como potabilidad y cantidad, entre otras- sea materia de reconocimiento como derecho, en particular, para la especie humana.

Como lo han establecido las ciencias biológicas y ecológicas, las demás especies vivas también  viven en comunidades que demandan espacios, trayectos, nichos y agua. No es solo atributo de la especie humana el de requerirlos. Por eso, en los últimos tiempos, se ha empezado a hablar con insistencia de los derechos de los animales y de la naturaleza, en especial, ante la seria amenaza que significan las prácticas humanas de transformación de los recursos y ecosistemas.

Eso quiere decir que si bien el concepto de derecho es resultado de la forma humana de organizar su pensamiento, hoy tenemos mayor evidencia de que los derechos humanos deben dar lugar a la configuración de los derechos de las demás especies. Y ello no es por conmiseración humana, sino porque simplemente esta especie no podrá sobrevivir en este planeta sin un buen número de las otras especies. Esta es una razón contundente para que el sentido y significado del derecho deba ampliarse y, en muchos casos, replantearse.

Para que esto suceda, se debe empezar por rescatar el significado de la comunidad para todas las especies. Por ejemplo, si una comunidad construyó un territorio, es decir, le dio un sentido a partir de una forma de transformar los recursos allí disponibles –lo que es construir cultura-, no es aceptable desde el contenido de los derechos que sea despojada del acceso a su cultura, es decir, a la manera como construyó una forma de transformar los recursos disponibles, entre ellos el agua. Este despojo es menos aceptable cuando dicha comunidad no solo formó una tradición a lo largo de siglos sino además cuando hizo acuerdos previos con el Estado colombiano para construir el territorio. Un Estado democrático no puede violar sus propios acuerdos, so pena de erosionarse.

Marialabaja es un ejemplo de esta situación. Hecho un acuerdo entre el Estado colombiano y las comunidades campesinas para construir un territorio productivo, que incluía el acceso al agua a través de sus ciénagas, canales y distrito de riego, vive hoy la situación del despojo de estos bienes públicos por un determinado modelo que apuntalado en diferentes formas de violencia quiere quitarle a las comunidades locales el derecho al agua. Es como la situación de un Estado contra las comunidades.

Hoy día son muchas las comunidades despojadas del acceso a derechos no sólo en su sentido práctico y administrativo sino cultural. Despojar a alguien del acceso al agua es condenarle como mínimo a migrar. Despojar a una comunidad de este derecho, es acabar con una cultura y su organización social. Pero cuando el agua es confinada por apropiación privada, para unos usos particulares y despojada de su particular virtud en este planeta, cual es la de dar vida, también pierde sus derechos. Estamos entonces ante un doble despojo, el del derecho al agua y el de los derechos del agua, despojo que violenta la seguridad de los territorios.

CONTENIDO EN ESTA EDICIÓN:

-EDITORIAL: Agua al Derecho

-Derechos del Agua.

-Marialabaja: El acceso al agua potable, una vulneración constante al derecho.

-I encuentro de acueductos comunitarios de la región Caribe.

-Comunidades Rurales en Movimiento: Palo Altico y Santo Domingo Meza

-Sopa de Letras: Protección de fuentes hídricas

Comentarios

Más visitados

Por incumplimiento de acuerdos sobre su acueducto, comunidad de Playón cierra compuertas del Distrito de riego en Marialabaja

San José de Playón es un corregimiento de Marialabaja,  con más de 4.000 habitantes y no cuentan con servicio de acueducto, la única forma de acceder a agua potable son los pozos artesanales, ubicados  a 1 y 2 kilometros de la comunidad y hasta donde caminan diariamente las mujeres para garantizar el agua de sus familias.  (Ver documental El Campo Tiene Sed)
“La verdad es que nosotros hemos llegado a estos extremos, pues nos toca peregrinar el agua, a sabiendas que es un derecho fundamental, nos toca echar el agua en la cabeza desde sitios muy lejanos  y esto no es nuevo. Desde el año pasado hemos venido implementando el diálogo pero no ha sido posible que cumplan. Por eso el pueblo se levantó” expresa una de sus liderezas.



Cansados de ésta situación y de las negociaciones poco fructíferas que han tenido con la alcaldía, Gobernación, Cardique,  y Usomaria, ésta última encargada de la administración del Distrito, decidieron cerrar nuevamente las compuertas para exigir el cumplimiento…

Distrito de Riego de Maríalabaja Agua y Tierra: Un problema de todos

El Distrito de riego de Maríalabaja es un cuerpo de agua artificial construido a finales de la década de 1960, en el marco de la revolución verde y la reforma agraria impulsada por el gobierno de Lleras Restrepo. La construcción del mismo tuvo como uno de sus objetivos principales el represamiento y aprovechamiento de aguas provenientes de las zonas altas, en temporadas de lluvia. La propuesta inicial presentada por INCORA, abarcaba una extensión de 25.000 hectáreas, pero la extensión actual es de 19.600 hectáreas; y abarca los municipios de Arjona, Mahates y Maríalabaja. La recolección y aprovechamiento de aguas, se piensa en aras de dinamizar la producción campesina, principalmente fortalecer los cultivos de arroz y la ganadería, pero  la crisis arrocera y las nuevas iniciativas de desarrollo rural impulsada por los gobiernos desde 1990; propiciaron una serie de cambios concernientes a la administración y utilización del Distrito. Actualmente, funciona bajo la figura de concesión po…

EN LA PARCELA MONTES DE MARÍA VAMOS POR EL SÍ! descargar edición No.10

EDITORIAL
OPDS-Montes de María.

Desde hace varios años en la subregión de Montes de Maria, en medio de un conflicto agudo, con los ataques sistemáticos por parte de los grupos armados y con las diversas problemáticas y retos a que nos enfrentamos para la permanencia en nuestros territorios, las comunidades campesinas y étnicas hemos venido construyendo paz.

Juntos como habitantes históricos de este territorio, hemos abierto camino al diálogo en medio de nuestras diferencias, y desde espacios como OPDS-Montes de María y la Mesa de Interlocución y Concertación, hemos logrado construir propuestas conjuntas de desarrollo rural y agrario acorde con las necesidades y capacidades de nuestro territorio. Es por eso que el proceso de Paz que se vive en Colombia y los acuerdos firmados entre gobierno y las FARC, representa una gran oportunidad para que estas propuestas sean escuchadas y tenidas en cuenta, para que haya menos inversión en la guerra y más recurso para viabilizar nuestras propuestas y…